Conjuro de amor – Cómo realizarlo para que funcione

Aviso: Este texto no es un conjuro de amor como habitualmente realizo. Es una vivencia personal que he decidido explicar para ayudar a la gente que, como yo en ese momento, lo estaba pasando mal.

Llevo con este proyecto más de 4 años, para mi siempre fue un sitio donde poder canalizar todos los conjuros que estudio, encuentro en antiguos libros… y así poder ayudar a la gente que lo pasa mal.

Pasados estos 4 años ya hay muchos conjuros de amor publicados, para todas las situaciones que he llegado a imaginarme, y desde el principio de esta web pensé en publicar el texto que estoy redactando ahora mismo. No lo hice porque pensé que a nadie le interesaba mi vida, y porque soy muy reacio a contar mi propia vida también.

Pero últimamente veo en los comentarios mucha gente que me pide que les invoque los hechizos a cambio de dinero, algo que es totalmente innecesario! Todos tenemos el poder de pedir al universo nuestro deseo, no debemos pagar a nadie para que lo haga por nosotros!

En todos los conjuros que publico intento explicar lo mejor que puedo en que consiste este poder, pero siento como que no siempre se entiende. Quiero intentar explicar, en este artículo, lo que debemos hacer, y lo haré con un ejemple, mediante la historia personal que cambió mi vida y que me hizo comprender que los deseos se cumplen, si se realizan bien y si ponemos todo de nuestra parte.

Espero que os guste, pero sobretodo, que os sirva de gran ayuda.

Conjuro de amor y Hechizo de amor - Como realizarlos

Caso de conjuro de amor

Yo, como casi todos los humanos, tambien sufrí desamores. Esta historia empieza con la ruptura con mi pareja de toda la vida, con quien estaba convencido que terminaríamos nuestros días juntos, y eso como bien sabes, produce un dolor intenso e inexplicable, un “cocktail” de emociones desbocadas en tu corazón.

Obvio que todo ese dolor se transmitía en mi vida: Comía poco, estaba desanimado, me sentía mal… y cuando tenemos una vibración de energía tan baja es imposible que las cosas buenas vengan.

Tened claro que siempre se atraen las cosas que vibran como nosotros: lo habitual es que si vibramos mal, tengamos más problemas, se nos peguen personas que también vibran mal o incluso peor que nosotros… y encima, todas las personas que tienen una vibración alta, las que nos podrían ayudar, ni se nos acercan.

Es el mítico momento donde lo más común es que encuentres a una nueva pareja que vibre bajo, como tu, y se convierta en una pareja tóxica de la que deberíamos salir corriendo. Quizás te ves reflejado/a. No te avergüences, yo he tenido de estas parejas y de todo se aprende en la vida.

Un buen día decidí que ese estado de ánimo debía terminar cuando leí una frase bien sencilla:

A nadie le van las cosas mal durante demasiado tiempo, sin que tenga parte de culpa

Era verdad!! yo tenía la culpa de que las cosas me fueran mal! Yo estaba vibrando bajo, yo estaba mirando a la vida con ojos de pena y con los hombros encogidos. Decidí que iba a cambiar mi forma de ser, que me animaría, que miraría al futuro con optimismo. 

Y seguramente me diréis: ¿Miguel, y cómo puedo mirar al futuro con optimismo si todo me va mal, si no me encuentro con fuerza? Fácil! Comprendan y acepten que hoy las cosas no van bien, pero estén convencidos que mañana irán un poco mejor, y que pasado mañana un poco mejor.

Yo era consciente que en cualquier momento de soledad y en forma de recuerdos podía echarme a llorar. Pero daba igual “mañana me pasará menos, y así sucesivamente hasta que no me pase”.

Recuerdo que me escribí una nota en un libro que me estaba leyendo por aquellos tiempos. La nota decía:

Sé que duele, pero en unos minutos se te pasará.

Cuando me invaían esos recuerdos, cuando el cocktail de emociones me machacaba el corazón, solía abrir el libro y ver la nota. “en unos minutos se te pasará”.

Y así pasaron los días, no os sabría decir cuántos, pero quizás en un par de meses empecé a encontrarme bien, la vida me empezaba a sonreir, pero lo hacía porque me devolvía mi sonrisa. 

Y con eso, un día en una charla que daba alguien que ni recuerdo, conocí a una chica. Una chica preciosa, divertida y adivinad: Que vibraba muy alto! Ella era feliz, sonreía y gracias a que yo empezaba a sonreir pude acercarme un poco. Muy muy poco, éramos mucha gente, lo suficiente como para únicamente llegarnos a presentar y como para saber a qué se dedicaba y de qué ciudad era (una ciudad a 30 minutos de donde yo vivía).

A los 20 minutos de estar hablando se fué y no supe más de ella.

No me preguntéis porque, y normalmente os diré que los flechazos no suelen ser buenos amores, pero sabía que quería estar con esta chica. Así que tuve claras dos cosas:

  1. Tenía que hacer todo lo posible para volverla a encontrar.
  2. Debía tener mucha suerte, ya que de ella sólo sabía su nombre y de qué ciudad era. No iba a ser fácil coincidir con ella

El punto 1 lo tenía claro: Iba a ir a su ciudad. Este es mi círculo de control.
– Posibilidad de volverla a encontrar en mi ciudad? poca/nula
– Posibilidad de volverla a encontrar en su ciudad? poca/algo
– Posibilidad de volverla a encontrar en su ciudad en un día festivo? algo
– Posibilidad de volverla a encontrar durante las fiestas de su ciudad? Eso es!! Algo más de posibilidades!!

Sabía que no podía intentar saber donde trabajaba, bombardear facebook… todo eso sólo asusta a la gente. Necesitaba un plan, realizar todo lo posible dentro de mi círculo de control, y tener suerte.

Suerte – Necesitaba un conjuro de amor.

Realicé un conjuro de amor que había leído hacía tiempo en un libro de brujería que por casualidad encontré en casa de mis padres.

En ese hechizo, uno de los pasos, era imaginar como sería mi encuentro con el ser amado. Y lo hice: Mentalmente escribí y viví mi historia de amor, que aun hoy recuerdo perfectamente:

Yo iría a las fiestas de esa ciudad, y en una plaza me encontraría de nuevo a esta chica. Ella no me recordaría y yo debería bromear sobre que la hubiese reconocido: “rara vez recuerdo una cara, pero no me preguntes porque te he reconocido al momento”. Empezaríamos a hablar y se nos pasaría el tiempo volando, sus amigas poco a poco nos dejarían solos ya que se haría tarde…

Tenía incluso una batería de conversaciones pensadas en mi historia, para que no hubiese espacios en blanco…

Durante las 3 semanas desde que la conocí hasta que fueron las fiestas de su ciudad, repetí esta historia en mi cabeza decenas de veces, hasta que un día era una historia estable, ya no parecía una invención, parecía un recuerdo, con todo lujo de detalles, con incluso algun problema que debía solucionar… En mi cabeza estaba la historia completa de amor.

Llegó el día y convencí a unos amigos para ir a las fiestas de la ciudad. De una forma que no os puedo describir, al llegar a esa ciudad, empecé a estar nervioso porque estaba convencido que me la iba a encontrar. No era una cuestión de provabilidad, era un hecho que la encontraría. Al menos yo lo sentía así.

Tras andar un poco (no había estado nunca en esa ciudad) llegamos a una plaza, no se parecía a la que yo había inventado, pero tenía “algo” similar. Supe que estaba en el sitio correcto, y al minuto la vi.

El universo me había dado lo que había pedido porque yo hice todo lo que estaba en mis manos para conseguirlo. Ahora, el universo me dejaba otra vez solo ya que volvía a estar en mi círculo de control, de mi dependía acercarme a ella, empezar a hablar y que nos enamorásemos. Y por supuesto lo hice, y sí, nos enamoramos. 

Y eso, queridos lectores, es lo que necesitamos realizar en cada uno de nuestros hechizos:

  • Idear una estrategia y tomar las mejores opciones que tenemos. Eso es nuestro círculo de control
  • Enfocarnos en una idea, en un método: Visualizar lo que queremos con todo lujo de detalle para que nos enfoquemos en lo que tenemos que hacer.
  • Pedir un deseo al universo, mediante un conjuro de amor o una oración para que nos ayude en todo aquello que no controlamos

Si realizamos los 3 pasos y no desistimos con el paso del tiempo a la obtención de nuestro deseo, el universo nos concederá aquello que hemos deseado y dependerá únicamente de nosotros.

 

Espero que mi historia os ayude y os abra una nueva forma de comprender las situaciones personales en las que os encontráis.

Espero que seáis muy felices y que os amen todo lo que os merecéis que os amen.

 

8 comentarios

  • Genaro

    Muy buena tu vivencia personal pero tú crea que uno pudiera llegar a lograrlo lo con visualizar el eseo

    • Miguel Moraleda

      Lo creo firmemente. Me ha pasado tantas veces que es imposible que no lo crea. Sin ningún tipo de duda: Si proyecas aquello que deseas y actúas en tu círculo de control para conseguirlo, recibirás lo que has deseado.

      Entiendo que haya gente que no lo crea, pero a esta gente le pregunto: Qué te cuesta intentarlo? Pero intentarlo de verdad!
      No hace falta que se lo cuentes a nadie… tan sólo inténtalo tu. Y no lo intentes para demostrar que no, inténtalo por aquello de “y si Miguel tenía razón?”.

      Te animo a que lo pruebes. No pierdes nada, ni nadie te pedirá dinero por probarlo.

  • Creciente

    Mi ex me dejó en septiembre y desde octubre más o menos está con otra… necesito que vuelva conmigo…por favor ayúdame

    • Miguel Moraleda

      Sé que lo estás pasando mal, en estas situaciones todos hemos sufrido y sólo quiero mandarte ánimos y decirte que como todo se supera. De todos modos te voy a recomendar 2 lecturas que espero que te ayuden:
      http://hechizosamor.net/conjuro-de-amor-como-realizarlo-para-que-funcione/ y
      http://hechizosamor.net/los-amarres-de-amor-funcionan/

      Con estas dos lecturas entenderás como poder realizar un hechizo o un amarre y que funcione de forma exacta.

      Sobretodo ten fe y no es necesario que acudas a ningún chamán ni gurú que sólo quiere tu dinero. El poder de pedir un deseo está en todos nosotros, no es necesario que nadie lo canalice por nosotros.

  • Néstor

    Amigos o amiga nesecito ayuda porfavor

  • Alejandra

    Estoy enamorada pero el de mi no,necesito ayuda

  • Lucrecia

    Hola hace tiempo me gusta una persona . m es dificil tener algo con el xq no s fijaria en mi es lo q pienso. El m conoce soy su paciente no s q hacer una ayuda

    • Miguel Moraleda

      Lucrecia.
      Si eres su paciente intuyo que es tu doctor, tu psicólogo o tu terapeuta.
      Hay un código profesional para relaciones doctor/paciente. Debes tenerlo muy claro ya que quizás estás pidiendo algo que él no puede darte por más que llegue a desearlo.

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